Cuando hablamos de adultos con Tdah siempre sale a relucir el problema de la gestión del tiempo y si no está mal, ya que sabemos que los Tdah tienen una noción del tiempo diferente, ya sea por los despistes, la distracción, la falta de concentración, el hiperfoco etc. etc.. lo que hace que su rendimiento laboral y vida personal se vean afectados.
Y para ello, los coaches en Tdah o expertos en el tema mostramos herramientas de gestión del tiempo para que el cliente ( coachee) las vaya integrando poco a poco a su vida y mejore en este punto. Como ejemplo de estas herramientas pueden ser: el uso de agendas y/o calendarios electrónicos, sistemas de organización y planeación, cronómetros, métodos específicos como el pomodoro, apps, etc. y esto es de lo primero que hay que hacer.
Peeeerooooo se nos ha olvidado considerar algo superimportante cuando hablamos del rendimiento laboral, la productividad, optimización de resultados, cumplimiento de objetivos, etc. y es LA GESTIÓN DE LA ENERGIA.
Ahora, antes de hablar de porque gestionar la energía antes que gestionar el tiempo y esto aplica para todos, debemos recordar que una persona con TDAH opera a niveles bajos de dopamina, serotonina y noradrenalina, lo que hace que su sistema de “arranque” para iniciar tareas y mantenerse en el esfuerzo no trabaje en condiciones óptimas, por lo tanto, tenderá a procrastinar, trabajar con el síndrome del burn out o ser workaholics, provocándole al final, estrés, cansancio crónico, mal humor y bajo rendimiento.
Cuando esto pasa, el TDAH intenta compensar este problema con la gestión del tiempo, pero muchas veces no es suficiente, ya que la ENERGÍA es un combustible del ser humano que nos ayuda a realizar todas las actividades de nuestra vida. Sin energía por más gestionado que tengamos nuestro tiempo no podremos rendir como queremos.
Una de las primeras veces que se oye hablar de este principio («Gestionar primero la energía, y después tu tiempo) lo encontramos en el libro The Power Full of Engagement, del ex periodista de The New York Times Tony Schwartz.
En este libro, el autor reflexiona sobre cuatro fuentes de energía del ser humano, que influyen en el desarrollo de las tareas que está haciendo. Estas fuentes de la energía personal son:
- 1) Energía física
- 2) Energía emocional
- 3) Energía mental
- 4) Energía espiritual
En mi experiencia como Coach en TDAH es que una de las energías que se le agotan primero a una persona con TDAH es la energía mental, ya que por sus problemas en sus funciones ejecutivas, tiene que esforzarse 3 veces más que el neurotípico para cumplir sus objetivos, luego le seguiría la energía emocional, por el hecho de que puede estar pensando todo el tiempo en que no va a poder, en que no es capaz, en que no es suficiente, etc, y drenar toda su energía en pensamientos negativos derivados de su TDAH. Seguidas de la energía física si es que tiene malos hábitos de sueño, procrastina el ejercicio, come impulsivamente, etc.. y finalmente la energía espiritual si le falta un sentido de propósito en la vida y un para que de lo que hace.
¿Entonces que podemos hacer para GESTIONAR MEJOR NUESTRA ENERGÍA?
- • Hacer descansos entre tareas, de al menos 5-10 minutos, cada hora.
- • Procurar, dormir bien y descansar al menos 7 horas al día.
- • Desconectar: hacer actividades que sean ajenas a nuestra actividad profesional, como practicar un hobby.
- • Hacer ejercicio físico para liberar endorfinas, la hormona de la felicidad, para que nos sintamos mejor con nosotros mismos y seamos más creativos.
- • Comer a nuestras horas y sanamente
- • Hacer las tareas más agotadoras para cuando tenemos más energía y dejar las tareas fáciles cuando tenemos poca energía, repartiéndola de manera más inteligente.
- • Trabajar y conectar con tu sentido de vida y propósito
¡Espero te sirvan estos consejos y los puedas poner en práctica!
Un abrazo!!
Eva Pérez
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